9 de cada 10 chilenos no realizan actividad física..
En este contexto es bueno considerar la importancia que tiene el ejercicio en la salud de las personas. Es bueno para los órganos y en los siguientes sistemas:
- En el sistema óseo. El ejercicio desencadena estímulos de “peso” en la estructura ósea. Debemos considerar al ejercicio como importante estímulo en la nutrición del hueso.
- En las articulaciones. Las personas sedentarias tienen una mala lubricación de sus articulaciones y están más desprotegidas para hacer procesos artrósicos tempranamente en su vida. Se ha comprobado que el grosor del cartílago es mayor y más resistente en las articulaciones con mayor actividad.
- En la digestión. Los ejercicios, y los cambios de posiciones (acostado, sentado, de pie), estimulan el peristaltismo, al modificar las presiones intraabdominales. Así mejora la digestión, impidiendo la retención exagerada de los alimentos, haciéndolos avanzar por el intestino y estimulando la eliminación de los excrementos.
- En la circulación sanguínea. La contracción rítmica de la masa muscular produce “masaje arterial” que empuja la sangre en sentido progresivo hacia las venas. El ejercicio actúa impidiendo el estancamiento sanguíneo y así previene la producción de trombos. También estimula los reflejos vasomotores que redistribuyen la sangre de los diferentes órganos.
- El sistema nervioso. El ejercicio desarrolla la imaginación y predispone a una visión optimista de la vida. La “Libertad” es el valor más importante entre los hombre. Te sientes libre cuando viajas, cuando corres, cuando “das rienda suelta a tus sentimientos”.
- En los propios músculos. El ejercicio mantiene el tono del músculo, contribuyendo de esta manera a su estética biológica, lo cual tienen enorme importancia en aspectos afectivos como la autoestima y la belleza física.
CLASES DE EJERCICIOS
Además hay que considerar que existen diferentes tipos de ejercicios y cada uno de ellos aporta diversos beneficios. Lo importante es comenzar a realizarlos a un ritmo apropiado e ir aumentándolos gradualmente. Se recomiendan los siguientes:
- Resistencia (aeróbicos): las actividades de resistencia son las que aumentan la frecuencia respiratoria y cardiaca. Ayudan a prevenir o retardar enfermedades crónicas degenerativas. Entre las actividades están el caminar, nadar, trotar, subir escaleras, andar en bicicleta.
Su recomendación es llegar a 30 minutos de la actividad para lograr los beneficios deseados.
- Fortalecimiento (fuerza); son actividades que ayudan a fortalecer la musculatura y a prevenir la pérdida de masa ósea. Son los que hacen que las personas se mantengan activas. Las actividades corresponden a fortalecimiento de grupos musculares, las que se realizan a través de pesas. Se recomienda realizarlas al menos dos veces a la semana.
- Equilibrio: son actividades simples que se realizan en cualquier lugar, como el pararse en un pie, con los ojos abiertos y ojos cerrados, ponerse de pie y sentarse sin usar las manos. Si ya hay problemas de equilibrio y la postura ayuda a prevenir caídas.
- Flexibilidad (estiramiento): son actividades que ayudan a mantener el cuerpo elástico y a mejorar el estado de movilidad de las articulaciones. Dan libertad de movimientos para realizar las actividades de la vida diaria. Además tienen efecto relajante. Se deben hacer ojalá después de otras actividades físicas al menos 3 veces a la semana durante por lo menos 15 minutos.
Cada vez se conocen más trabajos científicos que demuestran cómo una actitud activa con ejercicios diarios, mejoran la calidad de vida, haciendo de nuestro pasar cotidiano una fuente de placer y no una dura tarea diarios por sobrevivir.
¡Si el movimiento es vida, pues vivámoslo intensamente!
Fuente: Edgardo Hidalgo, Profesor de Biomecánica Humana y Maestro en Terapia Física. Programa Vida Saludable Universidad de Chile, Facultad de Medicina. Publicado en El Mercurio, Domingo 13 de agosto de 2006.
Más información
http://www.thebeverageinstitute.org/
Ver artículo :"El juego es más que una recreación"
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