El estado nutricional no se debe considerar aislado sino como parte de un contexto donde interactúan múltiples factores.
La alimentación es una necesidad básica y como tal uno de los derechos al cual todos los seres humanos deben tener acceso sin distinción alguna y se refleja, en gran medida, en el peso corporal de los individuos.
Se considera que la alimentación es saludable cuando los alimentos, independientemente de la forma en que son consumidos, permiten a las personas, junto a otros factores, mantener un estado nutricional normal.
El estado nutricional no se debe considerar una situación aislada sino por el contrario, como parte de un contexto donde interactúan múltiples factores, como el trabajo, la educación, el ingreso, la propaganda, la salud y la calidad afectiva de las personas. Todos son elementos que repercuten sobre el crecimiento y desarrollo del niño y la salud integral del adulto. El desequilibrio entre estos factores altera invariablemente el estado nutricional.
Actualmente las alteraciones más frecuentes son el sobrepeso y la obesidad, patologías que se asocian al consumo excesivo de alimentos. Por otro lado, existe la carencia específica de nutrientes y en franca disminución la desnutrición, ambas resultan en forma primaria del consumo insuficiente de alimentos.
La alimentación o dieta saludable se caracteriza por ser variada, es decir, debe estar constituida por diferentes tipos de alimentos. Debe ser suficiente, entendiéndose por esto, que los diferentes alimentos tienen que ser consumidos en cantidades tales, que puedan satisfacer las necesidades de energía y nutrientes que requieren las personas en los diferentes grupos, sean éstos de edad (lactantes, preescolares, escolares, adolescentes, adultos y adultos mayores) o fisiológicos (embarazadas y nodrizas). Debe ser equilibrada, es decir que los nutrientes, en especial las proteínas, los hidratos de carbono y la grasa que aportan los alimentos, guarden una relativa proporción con respecto a las necesidades energéticas de los individuos. Debe ser adecuada a los hábitos alimentarios de la familia, a la capacidad de compra de alimentos, a los estados de salud o enfermedad, entre otros. Por último, debe ser inocua, lo que significa que tiene que ser ingerida con mesura para evitar sobrepeso u obesidad y no contener sustancias perjudiciales ni gérmenes patógenos. Esto último exige que la preparación de los alimentos sea higiénica.
Las universidades y el Ministerio de Salud de Chile, preocupados por la alta prevalencia de las enfermedades crónicas no transmisibles, cuya causa principal se asocia a dietas mal planteadas (hipertensión, diabetes, anemia, osteoporosis y otras), y el valor que tiene un estado nutricional normal en la prevención de ellas, diseñaron un conjunto de mensajes educativos, denominados Guías Alimentarias, dirigidos en especial a la familia chilena, que permitiera, en forma práctica, adoptar para sí la denominada dieta o alimentación saludable.
La Guías Alimentarias nos dicen lo siguiente:
Consuma 3 veces en el día productos lácteos como leche, yogur, quesillo o queso fresco, de preferencia semidescremados o descremados Coma al menos 2 platos de verduras y 3 frutas de distintos colores cada día Coma porotos, garbanzos, lentejas o arvejas al menos 2 veces por semana, en reemplazo de la carne Coma pescado, mínimo 2 veces por semana: cocido, al horno, al vapor o a la plancha Prefiera alimentos con menor contenido de grasas saturadas y colesterol Reduzca su consumo habitual de azúcar y sal Tome 6 a 8 vasos de agua al día
Haciendo más amigable aún el concepto de alimentación saludable recuerde que:
Comer y beber forman parte de la alegría de vivir Cocinar es un arte. La gastronomía complementa la dietética Comer una gran variedad de alimentos no significa comer una gran cantidad Comer despacio y masticar bien favorece la digestión Mantener un peso normal es un signo de equilibrio nutricional Beber alcohol se puede, pero con moderación
Fuente: MSC. Delfina López, Nutricionista, Universidad de Chile, Magíster en Nutrición Humana, INTA . Programa Vida Saludable Universidad de Chile, Facultad de Medicina. Publicado en El Mercurio, Domingo 6 de agosto de 2006
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